Comprar local es una forma de contribuir a la economía social y al medio ambiente

Comprar local es una forma de contribuir a la economía social y al medio ambiente

La situación mundial actual nos lleva a replantearnos, entre otras cosas, nuestro hábitos de consumo. Uno de ellos es redescubrir los beneficios de comprar en los comercios cercanos a nuestros hogares, las tiendas de barrio. Esas tiendas que conocemos bien, en las que entablamos conversaciones sobre lo cotidiano con los propietarios y los demás concurrentes. Pero, ¿sabías que apoyar a las empresas de propiedad local tiene más beneficios que la mera familiaridad y cercanía?

Uno de ellos es que protege al medio ambiente. Cuando comprás en verdulerías, panaderías, carnicerías, tiendas de textiles del barrio, es más probable que los productos que compres hayan viajado menos que los productos importados en grandes superficies. Es decir, los productos locales tienen una menor huella de carbono en términos de transporte. Además consumimos menos plástico porque los productos locales tienen menos envases ya que no necesitan ser sobre envueltos en capas de plástico o super embalados en cajas para largas rutas de transporte.

Por otra parte, favorece nuestra salud. La comida que compramos en las tiendas locales es más fresca que los productos alimenticios importados. Y como conocés personalmente a los comerciantes, podés saber más acerca de los artículos ofrecidos, como el origen y elaboración con o sin químicos, etc.

Asimismo, mejora la economía local. Cuando comprás localmente, más dinero permanece en la comunidad. Las empresas locales recuperan más ingresos para la economía local que, a su vez, repercute en una población socialmente más saludable. Proporcionan una plataforma que contribuye a las relaciones sociales y une a los ciudadanos locales. Como resultado, se forma una comunidad fuerte y el ambiente de vida se vuelve más amistoso y reconfortante.